La acróbata de la bola

Imagen del cuadro "La acróbata de la bola" de Picasso. Fuente: Museo del Prado

La acróbata de la bola (1905) ha salido por primera vez en cuarenta años del Museo Pushkin de Moscú. Su destino: El Museo del Prado, en Madrid. Es la primera vez que esta magnífica obra de Picasso se expone en España.

La acróbata de la bola es una obra clave en uno de los periodos más importantes de Picasso, el periodo rosa de 1905. En esta época (1904-1907) Pablo Picasso se instala definitivamente en París, en el estudio de Bateau-Lavoire, en Montmatre. Sus visitas al circo de Médrano serán el germen de su inspiración. Los colores cálidos y pastel, de líneas suaves y delicadas, junto con las proporciones alargadas de sus figuras protagonizaran su llamada época rosa.

Todas estas características saltan a la vista cuando contemplamos La acróbata de la bola. Los valores del dibujo son esenciales en esta obra, se trata de un dibujo muy conciso. El volumen muy marcado junto con las formas cerradas, conforman los valores constitutivos de la pintura.

A través de este lienzo se vislumbra a un Picasso que reflexiona sobre los propios fundamentos de su arte. Sus reflexiones se constituyen de manera ajena a sus contemporáneos. En 1905 se funda la pintura fauve, una pintura de colorido violento basada en la emotividad y la expresividad. Sin embargo, Picasso mantiene su afán de mostrar la reflexión y la contención del artista. La pincelada suelta junto con los colores mates que utiliza en La acróbata de la bola, logran transmitir la meditación del artista sobre el acto creativo.

La figura de la acróbata se puede comparar con el talante lúdico del creador. En cambio, la figura del atleta representa la disciplina y el conocimiento técnico y profundo del propio artista. Es muy significativo que Picasso utilice dos sólidos geométricos de tradición platónica: la esfera y el hexaedro. La esfera simboliza la perfección, la variabilidad, lo que se mueve y cambia, mientras que el cubo representa lo estable, lo invariable. A través de estas oposiciones, Picasso trata de disociar la fluidez de lo creativo, su carácter lúdico, de la pesantez y la gravidez de lo estable.

El mundo del circo, los acróbatas y los saltimbanquis conforman un mundo paralelo para los artistas. Estos personajes son, en muchas ocasiones, el alter ego de los artistas o poetas en ese mundo de libertad, ajeno a las convenciones burguesas. Picasso se siente libre en ese universo paralelo y lo utiliza para reflejar los propios problemas del arte y su propia personalidad como artista.

El poeta Apollinaire, amigo íntimo de Picasso, se refería a las acróbatas de la bola como el intento de representar la armonía estelar, la armonía radiante del cosmos. Contemplando esta obra podemos comprender a que se refería Apollinaire. Los colores mate, la pincelada suelta pero prudente, las formas sutíles, el conjunto de volúmenes nos llevan a la meditación, a la armonía de la obra maestra.

Información:

Elaboración propia

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